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miércoles, 19 de septiembre de 2012

Caso práctico: Pustulosis exantemática aguda generalizada o psoriasis pustulosa inducida por terbinafina.

Julio 2011

La diferenciación entre pustulosis exantemática generalizada aguda y psoriasis pustulosa puede ser extremadamente difícil, ya que ambas se presentan como erupciones pustulosas eritematosas.

Autores del Caso Práctico: Dres. L. Duckworth, Maheshwari y M. A. Thomson.
Reporte del caso:
Se presentó un hombre de 72 años con un rash eritematoso, levemente pruriginoso, anular en brazos y tronco. El paciente no presentaba historia de enfermedades de la piel ni alergia a drogas. Estaba en tratamiento por enfermedad isquémica coronaria. Durante el exámen físico se observó parches eritematosos, bien definidos, anulares, sin escamas, en la parte extensora de los antebrazos, escápula y espalda.

Algunos parches en la escápula presentaban pústulas diminutas. Las palmas, plantas y mucosas estaban respetadas. El rash progresó gradualmente en 1 mes, y luego rápidamente en 5 días, momento en el cuál se internó en el hospital. Al exámen físico no presentaba adenopatías. Había comenzado recientemente con dos medicaciones nuevas terbinafina 250 mg 1 vez al día desde hacía 11 semanas por tinea y flucloxacilina 500 mg 2 veces al día comenzado 9 semanas previas, que la había recibido por 7 días por una infección en la ingle.

Al exámen físico, se observó parches grandes anulares en tronco y miembros, con pústulas. En el tronco, abdomen inferior y piernas, ésos parches coalescían. Se observaba edema y eritema detrás de rodillas y muslos. Presentaba múltiples, pústulas no foliculares, sobre una base de eritema y escamas finas (fig 1a).  También presentaba compromiso de pliegues, afectando el pliegue axilar anterior (fig 1b) y pliegue de rodillas (fig 1c). El signo de Nikolsky era negativo, y las membranas mucosas no estaban afectadas. Las pústulas se hicieron menos evidente luego de 3 días de usar esteroides tópicos potentes, quedando eritema extenso y escamas.
Los tests bioquímicos de rutina, incluyendo función renal y hepática, eran normales. El hemograma completo reveló nivel de hemoglobina de 14.8 g/dL (rango normal 13.5-18.0g/dL), con leucocitosis 14.000 (normal 4-11) y neutrofilia 11.4 (rango normal 1,70-7.50)

Los cultivos de sangre, función tiroidea, lípidos en ayunas, inmunoglobulinas, elestroforesis eran normales o negativas. Las pústulas eran estériles a la microscopía y cultivos.

Se tomó una biopsia de 8 mm por punch de la parte izquierda del flanco izquierdo. Al exámen histopatológico, se observaban pústulas prominentes subcórneas, llenas de un exudado denso de células inflamatorias agudas con pocas células acantolíticas (fig 2a,b).  Los neutrófilos se extendían dentro de la epidermis subyacente, que presentaba espongiosis. La dermis papilar presentaba leve edema, y presentaba un infiltrado inflamatorio denso perivascular con predominio de neutrófilos, aunque no se observaron eosinófilos.  Se asociaba con extravasación de células sanguíneas rojas.

El diagnóstico diferencial incluía PEGA, PP y dermatosis pustular subcórnea, pero los hallazgos eran más compatibles con PEGA.  El paciente fue tratado por PEGA con emolientes y clobetasol en crema. Presentó mejoría luego de 24 hs, con mejoría al pasar los días. El paciente fue dado de alta con un tratamiento combinado de betametasona en crema y clobetasol en crema. Las pústulas desaparecieron del pecho, espalda, glúteos y parte inferior de muslos.  A las 2 semanas las lesiones de la piel reaparecieron.  No había recibido nueva medicación en éste periodo de tiempo.

Se observaban pústulas en los parches de eritema y escamas en el tronco y miembros. No se tomó una nueva biopsia, ya que la morfología era idéntica a la erupción previa, y se pensó que una biopsia no ayudaría a diferenciar entre los dos diagnósticos principales de PEGA y PP.  El diagnóstico clínico se pensó relacionado a PP causada por terbinafina. Se inició acitretin 25 mg 1 vez al día, y al mes las escamas y las pústulas desaparecieron, dejando hiperpigmentación postinflamatoria.

El acitretin se disminuyó a 10 mg diarios y se discontinuó luego de 3 meses, cuando la piel del paciente se aclaró completamente. La piel permaneció sin lesiones durante el seguimiento por 9 meses, por lo que el diagnóstico fue PP inducido por terbinafina. 

Las principales características de PEGA fueron descriptas en 1991 como pústulas numerosas, pequeñas, la mayoría no foliculares que aparecen sobre un eritema extenso, la histología muestra pústulas intraepidérmicas, subcórneas asociadas a uno o más de los siguientes: edema dérmico, vasculitis, eosinófilos perivasculares o necrosis focal de queratinocitos, fiebre (temperatura mayor a 38 ºC), conteo de neutrófilos mayor de 7x109/L y evolución aguda con resolución espontánea de las pústulas en 5 días o menos tiempo. El PEGA es causada por drogas sistémicas en la mayoría de los casos como macrólidos, amoxicilina, quinolonas, cloroquina, sulfonamidas, terbinafina y diltiazem.  Se han reportado varios casos de PEGA inducido por terbinafina, incluyendo una mujer de 64 años que desarrolló PEGA 3 días luego de completar un curso de 28 días de terbinafina oral, una mujer de 36 años que desarrolló PEGA a los 9 días de haber comenzado terbinafina, y otra paciente que desarrolló PEGA a los 20 días después de haber comenzado con terbinafina.

La psoriasis pustulosa generalizada se caracteriza por presentar pústulas extendidas en una base eritematosa, fiebre y leucocitosis. Se ha reportado varios casos de PP asociados a terbinafina, incluyendo el uso de terbinafina con desarrollo de novo o exacerbación de la psoriasis en 4 pacientes: tres pacientes presentaban psoriasis en placas, de los cuáles 2 desarrollaron rebrote de su enfermedad (12 y 17 días luego de comenzar terbinafina) y uno desarrolló un brote pustuloso (día 21), mientras otro paciente desarrolló PP de novo (día 27).

La PP inducida por terbinafina se ha descripto en un hombre de 60 años el día 7 de tratamiento, en un hombre de 65 años en el día 14 y en una mujer de 37 años al día 24.

La dificultad es diferenciar entre PEGA y GPP, ya que ambas son erupciones eritematosas pustulosas que pueden presentarse con fiebre, y la histología no siempre las diferencia, y el diagnóstico se hace más evidente cuando la enfermedad progresa.

En ausencia de historia personal o familiar de psoriasis, resolución espontánea sin tratamiento, presencia de infiltrados inflamatorios y ausencia de características histológicas convencionales de psoriasis sugieren el diagnóstico de PEGA. Otros encontraron que el PEGA tiene un inicio rápido luego de la ingestión de una droga (la mitad de los casos de PEGA ocurren antes de las 24 hs de la ingesta de la droga), y la fiebre y las pústulas tienen una menor duración que las de la PP. El otro diagnóstico considerado y discutido fue la dermatosis pustular subcórnea (SPD), como la distribución del rash debería haber sido apropiada, es generalmente muy difícil distinguir entre SPD, PP y PEGA.

Faltaban las asociaciones comunes de SPD, como la gamapatía monoclonal (IgA) y mieloma múltiple, y más indicadores apuntando a PEGA, ej ingesta de droga conocida, neutrofilia e histología sugestiva.

Inicialmente, los autores pensaron que era un caso de PEGA, dado la presencia de características consistentes con éste diagnóstico (pustulosis de inicio agudo, ingesta de droga (terbinafina), neutrofilia y hallazgos histológicos), la ausencia de historia familiar o personal de psoriasis, y la ausencia de características histológicas de psoriasis. Sin embargo, cuando el paciente presentó una recaída de la condición cutánea con otro episodio de pustulosis, se reconsideró el diagnóstico de PP inducida por terbinafina, iniciando tratamiento con acitretin. Este tratamiento se eligió debido a que el estado del paciente se estaba deteriorando y el acitretin sería una terapéutica apropiada tanto para PEGA como para PP generalizada. Este tratamiento aclaró completamente la piel del paciente y permaneció en remisión durante 9 meses de seguimiento.

Se reportó un paciente con una erupción pustulosa inicialmente diagnosticada como PEGA, luego de una recaída se cambió el diagnóstico a PP generalizada. Este caso destaca la importancia de reevaluar los diagnósticos diferenciales para tratar la patología apropiadamente.

 ¿Qué aporta éste artículo a la práctica dermatológica?.
Se presentó el caso de un hombre de 72 años que manifestó una erupción pustular a las 11 semanas de haber comenzado con terbinafina. Clínicamente e histológicamente, la apariencia era de una pustulosis exantemática aguda generalizada (PEGA), y la enfermedad se manejó con preparaciones tópicas. A la mejoría inicial le seguió una recaída de la pustulosis aguda, ahora pensando en el diagnóstico de psoriasis pustulosa (PP) inducida por terbinafina, que fue tratada exitosamente con acitretin. Este caso subraya la dificultad de diferenciar PEGA de PP.

Comentario y resúmen objetivo: Dra. Geraldina Rodriguez Rivello
Caso práctico extraido de: www.intramed.net

lunes, 19 de marzo de 2012

Estudio relaciona la psoriasis ungueal con la psoriasis más grave, con el peso y con la artritis. Entrevista

Dr. Pablo Coto-Segura.

En junio del pasado 2011, la revista Actas Dermosifiliográficas (www.elsevier.es), publicación oficial de la Academia Española de Dermatología y Venereología (www.aedv.es), publicó un  interesante estudio sobre la psoriasis vulgar que nos ha permitido saber más de la psoriasis ungueal.

Título del estudio:

Psoriasis ungueal: estudio en 661 pacientes con psoriasis vulgar.



Autores del estudio:

S. Armesto (a,b), A. Esteve (c), P. Coto-Segura (c), M. Drake (a), C. Galache (c), J. Martínez-Borra (d) y J. Santos-Juanes (c,e)

a Servicio de Dermatología, Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Santander, España.
b Departamento de Medicina, Facultad de Medicina, Universidad de Santander, España .
c Servicio de Dermatología, Hospital Universitario Central de Asturias,  España.
d Servicio de Inmunología, Hospital Universitario Central de Asturias, España.
e Departamento de Medicina, Facultad de Medicina, Universidad de Oviedo, Asturias, España.

Este estudio multicéntrico (se llevó a cabo en más de una institución médica) fue realizado con 661 pacientes con psoriasis (350 hombres y 311 mujeres) del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla y del Hospital Universitario Central de Asturias entre enero de 2007 y diciembre de 2009. Todos los pacientes tenían más de 18 años de edad y psoriasis en placas. Los pacientes que habían recibido (al menos un mes antes de su inclusión) o bien recibían, tratamiento sistémico en el momento de la inclusión, fueron excluidos del estudio. El estudio fue realizado según los principios de la Declaración de Helsinki.

Dr. Pablo Coto-Segura pertenece al Servicio de Dermatología, Hospital Universitario Central de Asturias, (España) donde es resposable de la Unidad de Psoriasis, patología en la que demuestra un especial interés. En ella ha realizado su tesis doctoral sobre las bases genéticas de la enfermedad obteniendo por ello SOBRESALIENTE CUM LAUDE y el PREMIO EXTRAORDINARIO a la mejor tesis doctoral del departamento de Medicina de la Universidad de Oviedo. Es autor de númerosos artículos sobre la Psoriasis, especialmente sobre los aspectos genéticos de la enfermedad y sus comorbilidades,  ha dirigido tesis doctorales sobre la psoriasis y participa en proyectos de investigación sobre el tema.

Entrevista con el Dr. Pablo Coto-Segura (participante en este estudio):

¿Cuál fue el objetivo de este estudio?
El objetivo del estudio es conocer la prevalencia de la afectación ungueal (uñas) en los pacientes con psoriasis cutánea así como caracterizar las posibles diferencias clinicas entre los pacientes con y sin afectación de las uñas. También quisimos investigar si este tipo de psoriasis se asociaba a otras patologías que sabemos que se dan más en las personas con psoriasis.
¿Podría decirnos que es la psoriasis ungueal?

Es la afectación de las uñas por la psoriasis. Bajo este término existe mucha confusión pues frecuentemente se incluyen otras patologías del aparato ungueal que nada tienen que ver con la psoriasis como los hongos.
Como dermatólogo, ¿podría indicarnos con qué soluciones y tratamientos cuenta, a día de hoy, una persona que tenga psoriasis ungueal?

No tenemos un tratamiento específico para la psoriasis ungueal. Se trata con los mismos fármacos, tanto tópicos como sistémicos, con los que tratamos la psoriasis de la piel. Lamentablemente el índice de respuesta es inferior que en el resto del cuerpo.
Su estudio nos ha permitido saber muchos datos interesantes que demuestran datos muy negativos sobre la psoriasis ungueal, como por ejemplo que está presente en 313 pacientes (47,4 %), de los cuales 188 (53,7 %) eran hombres y  125 (40,2 %) mujeres.


Pacientes sin
Psoriasis Unguental
Pacientes con
Psoriasis Unguental
Hombres
162
188 (53,7 %)
Mujeres
186
125 (40,2 %)
Edad de inicio
de la pso en placas
33,31 ± 19,06
27,03 ± 16,23
Psoriasis severa (PASI >10)
107(30,7%)
161 (51,4)
Pacientes con artritis psoriásica
40 de 348 (11,5%)
93 de 313 (29,7%)
Antecedentes familiares
149 (42,8%)
168 (53,7%)
IMC > 30
83 (23,9%)
99 (31,6%)
Perímetro abdominal (ATP III)
153 (44%)
162 (51,8%)
Resumén de pacientes con y sin psoriasis  unguental

Es, sin duda, una cifra muy elevada.
¿A qué se puede deber?

El diagnóstico es clínico. Es decir, no existe ninguna prueba que lo confirme.Como comentaba anteriormente bajo el término de psoriasis se incluyen muchas patologías que no lo son y viceversa. Por eso es necesario que el diagnóstico lo haga un dermatólogo familiarizado con la enfermedad. Nuestros resultados son muy similares a los encontrados por los mayores expertos mundiales en psoriasis de las uñas.
En la tabla 1 (de su estudio) se ven características de los pacientes estudiados.
¿Tendría una tabla que indicara la comparativa de dichos resultados con una de la población sin psoriasis.?

No porque no se trata de un estudio caso-control. Solo utilizamos pacientes con psoriasis. No podemos comparar con pacientes sin psoriasis.

Según este estudio, el inicio precoz de la psoriasis aparece en 460 pacientes (69,6%).
¿Qué franja de edad se tomó para entrar en esta definición.?

Utilizamos la definición clásica de psoriasis precoz como aquel que se inicia antes de los 40 años.

317 pacientes (48%) reconocieron tener antecedentes familiares con psoriasis (Se consideró historia famiar positiva cuando existía dicha entidad en al menos un familiar de primer grado).
¿Cuántos pacientes tenían los dos antecedentes familiares con psoriasis?

No tenemos este dato.

¿Qué otro/s datos destacaría de su estudio?

Nuestro estudio confirma que los pacientes con psoriasis ungueal tienen mayores posibilidades de sufrir artritis (hasta 3 veces más) que los que no tienen afectación de las uñas. Tienen con mayor frecuencia familiares que sufren la enfermedad y por primera vez se establece una asociación entre la obesidad y la afectación de las uñas. Además sabemos que la afectación de la piel es también más grave.
Según los resultados de una reciente encuesta (marzo 2012)  a expertos dermatólogos, llamada Delphi, desvela que pacientes con psoriasis moderada o grave y afectación ungueal soportan una enorme carga física y psicológica y que, por lo tanto, requieren estrategias que traten la piel y las uñas desde el inicio del tratamiento.

¿Coincide con dicha afirmación?

Sin duda. No debemos considerar la afectación de las uñas como un problema menor ni meramente estético pues lo que traduce es un inflamación de todo el aparato ungueal y se asocia con importantes comorbilidades como la artrtits o la obesidad.
¿Está usted o su Centro trabajando en algún otro estudio o avance sobre la psoriasis?

Actualmente estoy dirigiendo un trabajo sobre como la variación en los genes de las interleucinas  influyen en el riesgo de desarrollar psoriasis y en el desarrollo de nuevos biomarcadores en la sangre que nos ayuden a comprender mejor la enfermedad y eventualmente establecer nuevas dianas terapéuticas.
Estimado Doctor Pablo Coto-Segura, muchas gracias por todo y espero que pronto podamos hablar de sus nuevos estudios relacionados con la psoriasis.




Autor: Juan Carlos Delgado

lunes, 5 de marzo de 2012

Estudio relaciona la psoriasis con un mayor riesgo de fibrilación auricular (FA) y de accidente cerebrovascular (ictus) isquémico.

Según investigadores daneses, en la “European Heart Journal” (Revista Europea del Corazón), los pacientes con psoriasis presentan mayor riesgo de fibrilación auricular (FA) y de ictus isquémico,


El Dr. Ole Ahlehodd, autor principal de este estudio, de enero del 2011, dijo a Reuters Health vía e-mail que los hallazgos “implican que todos los pacientes con psoriasis son candidatos a cambios de hábitos (peso sano, cese de tabaquismo, actividad física y dieta saludable), y más aún indica que pacientes seleccionados pueden ser candidatos a tratamiento médico, como reducción de lípidos séricos, presión arterial etc.”
El Dr. Ahlehoff, agregó “ya que la psoriasis es una enfermedad frecuente, puede tener un impacto en el peso de enfermedad total para modificar los factores de riesgo cardiovascular en estos pacientes”.

El Dr. Ahlehoff y sus colegas, del Hospital Universitario Gentofte, Hellerup, Copenhaguen (Dinamarca), utilizaron para su estudio, los registros nacionales de la población danesa entre 1997 y el 2006, con 36.765 pacientes con psoriasis leve, 2.793 pacientes con psoriasis severa y casi 4,5 millones de individuos sin psoriasis (población de referencia).

El resumen, del resultado de este estudio, lo podemos ver claramente en estas dos tablas:

Riesgo de fibrilación auricular (FA) en pacientes con psoriasis.


Psoriasis LEVE
Psoriasis SEVERA
Pacientes menores de 50 años
50 % más que la población
198 % más que la población
Pacientes mayores de 50 años
16 % más que la población
29 % más que la población

Riesgo de Ictus Isquémico en pacientes con psoriasis.


Psoriasis LEVE
Psoriasis SEVERA
Pacientes menores de 50 años
97 % más que la población
180 % más que la población
Pacientes mayores de 50 años
13 % más que la población
34 % más que la población

Según el equipo investigador, esta asociación, entre FA e ictus y la psoriasis no se diluyó al excluir a los pacientes con historia previa de infarto agudo al miocardio.

Según los resultado de este estudio, se desprende que:

*- Se relaciona la psoriasis con un mayor riesgo de padecer fibrilación auricular (FA) e ictus isquémico.

*- El riesgo de FA y de ictus isquémico aumenta con la severidad de la psoriasis. (El aumento de riesgo fue mayor en pacientes con psoriasis severa).

*- El riesgo de FA y de ictus isquémico disminuye con la edad. (Los pacientes menores de 50 años presentaron menor riesgo).

El Dr. Ahlehoff agregó, “un importante objetivo para las investigaciones futuras es evaluar el impacto de los cambios en profilaxis primaria en pacientes con psoriasis (por ejemplo, el impacto de la terapia con estatinas) y más importante aún es si podemos modificar el riesgo cardiovascular al mejorar el tratamiento de la psoriasis (por ejemplo, con inmunosupresión sistémica).”



Para ampliar datos sobre la fibrilación auricular (FA) y el ictus, me he puesto en contacto con el doctor Jorge Olier Arenas, uno de los mejores neuroradiólogos de España, el cual se ha ofrecido amablemente a contestarme unas preguntas:.

El doctor Jorge Olier Arenas es actualmente el Jefe en funciones de la Sección de Neurorradiología del Hospital de Navarra, Jefe del Servicio de Radiología del Hospital de Navarra, y miembro de las Sociedades Española de Radiología (SERAM), Española de Neurorradiología (SENR), Española de ultrasonografía (SEUS), del Grupo Español de Neurorradiología Intervencionista (GENI) y de la European Society of Neuroradiology (ESNR).

Entrevista con el Dr. Jorge Olier
Arenas (no participante en el estudio):

¿Nos podría definir, para los que somos profanos en medicina, que es una fibrilación auricular y un ictus isquémico?

La fibrilación auricular (FA) es una causa de alteración del ritmo cardiaco o arritmia. El corazón tiene cuatro cavidades, dos aurículas y dos ventrículos. Los ventrículos expulsan la sangre hacia las arterias con cada latido y complementariamente las aurículas la reciben de las venas. Una fibrilación es una frecuencia de latido anormal, acelerada y desordenada, de una de esas cavidades y desacompasada del resto del corazón. La fibrilación auricular, como su nombre indica, es un latido anormal en una aurícula.

Un ictus es la pérdida brusca de una función neurológica, como el habla o el movimiento de algunas extremidades. La mayoría de las veces está producida por la obstrucción del flujo sanguíneo en una arteria cerebral, en lo que se conoce como ictus isquémico y en menos ocasiones por una hemorragia, siendo en este caso un ictus hemorrágico. Una de las causas principales de ictus isquémico, aunque no la más frecuente, es la embolia de origen cardiaco por FA.

Cada cavidad cardiaca debe vaciar completamente la sangre en un latido. El latido auricular anormal de la FA es menos eficaz y hace que parte de la sangre que debía salir de la aurícula quede atrapada dentro de esta cavidad y se coagule. En un momento dado ese coágulo sale del corazón y viaja por las arterias (émbolo), hasta llegar a una de diámetro menor que el coágulo, provocando su obstrucción, una falta de irrigación sanguínea (isquemia) y posteriormente una necrosis del tejido o infarto.

¿A qué se puede deber esa mayor incidencia de la FA y el ictus en pacientes con psoriasis?

La psoriasis pertenece a un grupo de enfermedades inflamatorias del tejido conectivo, abundante en la piel, las articulaciones y las arterias, que provoca una mayor incidencia de patología en los tejidos mencionados. La afectación arterial o del músculo cardiaco es la causa del incremento de FA en estos pacientes. Aunque hay que tener en cuenta que es una patología muy frecuente en la población general.

¿Qué precacuciones, frente a ese mayor riesgo de FA y de ictus, debemos tomar los pacientes de psoriasis? ¿Cómo prodríamos reducir ese elevado porcentaje?

La mejor prevención es conocer su existencia y ello se consigue haciendo un electrocardiograma (ECG). Además, la fibrilación auricular suele provocar alteraciones del pulso o del latido cardiaco claramente perceptibles por el paciente, lo que le debe hacer consultar a un médico, quien recomendará un ECG. Reducir la incidencia de FA es un problema complejo, para el que la medicina actual no tiene aun buenas respuestas.

Ante una FA hay que anticoagular al paciente, lo que se suele hacer con el famoso Sintrom o con drogas más seguras y cómodas que se han desarrollado recientemente. La anticoagulación evita que se formen coágulos dentro del corazón y por tanto que salgan a la circulación general y provoquen embolias e ictus isquémicos.

¿Deberíamos, los pacientes de psoriasis, acudir a partir de ahora, además de al dermatólogo, a algún otro especialista médico?

El Dermatólogo es un especialista que debe conocer de forma aproximada todos los pormenores de las enfermedades que trata, y no sólo los que afectan a la piel. De esta forma nos puede derivar al especialista que considere oportuno. No obstante, respecto al tema que nos ocupa, una alteración persistente y notoria del pulso o del latido cardiaco debería hacer que cualquier persona consultase a su Médico de cabecera o directamente al Cardiólogo. Además, a la vista de los resultados del estudio danés, estaría justificado hacer un registro de ECG a los pacientes con Psoriasis y especialmente a los jóvenes.

Este estudio es posible gracias a que Dinamarca posee uno de los mejores registros de datos de salud de su población,

¿ Se podría hacer en España un estudio similar o bien no existe ningún registro de datos de salud poblacional?

Si se pueden hacer. Para ello hay que coordinar a un grupo de médicos, mejor de varios hospitales y preferiblemente Neurólogos y Cardiólogos y buscar financiación desde laboratorios farmacéuticos. Los fabricantes de fármacos anticoagulantes seguramente estarían interesados en liderar un estudio de estas características.

Respecto a los registros de salud poblacional, ante nuevas evidencias se deben hacer estudios que llamamos prospectivos, es decir, que empiezan de nuevo, sin tener en cuenta los datos existentes. Con ello se pretende evitar la transmisión de conceptos falsos, pero que se tienen por verdaderos debido a la costumbre (por ejemplo: aunque se tiene por cierto, en personas normales no es verdad que beber agua sin tener sed mejore la hidratación de los tejidos).

Autor: Juan Carlos Delgado

viernes, 24 de febrero de 2012

La ictioterapia, con peces garra rufa, no es recomendada en pacientes con psoriasis.

Según un estudio de la Agencia Británica para la Protección de la Salud (HPA), la ictioterapia puede producir infecciones e incluso el virus del VIH y enfermedades como la hepatitis C.

La ictioterapia  es un tratamiento natural que se realiza con los peces garra rufa.

Según afirman, los defensores de estos peces, los Garra rufa segregan una enzima, el dithranol, con propiedades que rejuvenecen la piel y que se usa en tratamientos curativos de la psoriasis.

Conocidos popularmente como “pez dermatólogo”, el “pez Garra rufa” o “Cyprinion macrostomus”, fue puesto de moda en Turquía al usarse en algunos  balnearios y spa para la limpieza de pieles muertas.

El pez Garra rufa es originario de Eurasia: ríos Jordán, cuenca del Tigris, cuenca del Éufrates, y en algunos ríos costeros del sur de Turquía y norte de Siria, en estos países se consideran especies protegidas y está prohibida tanto su captura como su exportación, así que sólo se permite la venta de los criados en cautividad en piscifactorías.

La pedicura con pescado implican el uso de peces vivos. Por lo tanto, los métodos convencionales de esterilización y la desinfección del agua y equipo no son aplicables, porque iban a matar a los peces.

Esto ha llevado a la preocupación, de distintas autoridades, sobre la transmisión potencial de infección.

La ictioterapia ha sido prohibida en 18 US states, and Canadian provinces and territories. Estados de EE.UU., y 4 provincias canadienses.
 
La HPA, creó en agosto de 2011 una Guía (Orientación sobre la gestión de los riesgos de salud pública de la pedicura de peces) la cual fue elaborada por un grupo de expertos que incluyó a representantes de la Agencia de Protección de la Salud, Protección de la Salud de Escocia, el Laboratoria de Salud y Seguridad y distintas autoridades locales.

En dicha Guía se identifacó una seria de condiciones de salud o tratamientos previos que pueden significar que usted no debe tener una pedicura de peces.

Estos son:

- Pierna depilación con cera o afeitado en las últimas 24 horas.
- Las heridas abiertas y heridas o abrasiones o heridas en la piel de los pies o las piernas.
- La infección en los pies (incluyendo pie de atleta, verrugas).
- La psoriasis, eccema o dermatitis que afecta a los pies o piernas
- La diabetes (aumento del riesgo de infección)
- La infección con un virus de transmisión hemática, como la hepatitis B o hepatitis C o el VIH
- Cualquier deficiencia inmune debido a una enfermedad o medicamento
- Trastornos de la coagulación o en tratamiento con anticoagulantes (por ejemplo, heparina o warfarina).


Según la HPA: “Los peces de agua del tanque se ha demostrado que contienen un número de microorganismos. Por lo tanto, en un ambiente de spa de pescado, existe el potencial para la transmisión de una serie de infecciones, ya sea de los peces a persona (durante el proceso de picar), el agua a la persona (a partir de las bacterias que pueden multiplicarse en el agua), o una persona a otra (a través del agua, las superficies circundantes y el pescado).”

La alerta que dió la Agencia Británica para la Protección de la Salud (HPA), en octubre de 2011, concluye que es mejor evitar llevar a cabo este tipo de pedicura en personas que padezcan diabetes o psoriasis, puesto que son mucho más propensas a contraer infecciones.

Diferentes colegios oficiales de podólogos de España se están sumando a la alerta sobre este tipo de tratamiento:

El 13 de febrero de 2012 El Colegio Oficial de Podólogos de Andalucía emitió un comunicado advirtiendo de los peligros de la ictioterapia y recientemente, el 22 de febrero de 2012, el Colegio Oficial de Podólogos de Galicia (Copoga) alertó de que la ictioterapia -técnica por la que se eliminan las durezas y pieles muertas de los pies al introducirlos en una urna donde decenas de peces succionan los desechos de la epidermis- es una fórmula de adquirir infecciones o incluso patologías más graves como el VIH o la hepatitis B.

Autor: Juan Carlos Delgado