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lunes, 1 de octubre de 2012

Estudio relaciona el síndrome metabólico en pacientes con psoriasis grave. Entrevista

Diciembre 2009

Dr. Salvador Arias Santiago

Un estudio (publicado en www.actualidadmedica.es) relacionaba el síndrome metabólico según ATP-III (Adult Treatment Panel III) en pacientes con psoriasis grave.

Los autores del estudio fueron los doctores Salvador Arias Santiago, José Carlos Ruiz Carrascosa, María Sierra Girón Prieto, Francisco Almazán Fernández, Ramón Naranjo Sintes del Servicio de Dermatología, Hospital Clínico San Cecilio de Granada (España).

Para el estudio se siguió, de Noviembre de 2008 a Marzo de 2009, a 100 personas, divididos en dos grupos, 50 pacientes con psoriasis grave (PASI>10 y BSA>10%) y otros 50 controles con edad y sexo similar.

Los resultados indicaron que el 44,2% de los pacientes con psoriasis presentaba criterios de síndrome metabólico frente al 17,5% de los controles (P<0,01). Los valores medios de perímetro abdominal (104 vs 92 cm) trigliceridemia (127 vs 97 mg/dl) y tensión arterial diastólica (88,4 vs 70,1 mmHg) y sistólica (144.1 vs 116,4 mmHg) fueron estadísticamente superiores para el grupo de pacientes con psoriasis.

El Dr. Salvador Arias Santiago es dermatólogo en el Hospital de Baza (Granada-España) y trabaja como investigador en la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada. Es  también Doctor Europeo en Medicina y Cirugía con sobresaliente Cum Laude. Ha publicado más de 140 trabajos científicos en revistas prestigiosas. Ha escrito tres libros como editor, colaborado en más de 12 y ha obtenido diez becas de investigación nacionales e internacionales. Además, y entre otras muchas cosas, ha obtenido 35 premios académicos y de investigación por sociedades científicas nacionales e internacionales. Es revisor de doce revistas científicas, ha dirigido seis trabajos fin de Máster y ahora dirige cuatro tesis doctorales.

El síndrome metabólico (SM) (también conocido como Síndrome Reaven, Síndrome de Resistencia a la Insulina o Síndrome X), es una serie de signos (factores de riesgo metabólico) que nos hablan del aumento de posibilidades de presentar una enfermedad cardiaca, ictus o diabetes.

Entrevista al Dr. Salvador Arias Santiago, autor del estudio.

 Felicidades por su recientemente recibido, Premio Cátedra de Psoriasis (2012).

SAS: Muchas gracias.


Otros estudios también confirman la alta relación entre el síndrome metabólico (diciembre 2010) con la psoriasis (en general), sin embargo para su estudio se eligieron sólo pacientes con psoriasis grave.
¿Existe algún motivo para no elegir pacientes con psoriasis leve?

SAS: No había ningún motivo en particular, solamente queríamos obtener un grupo de pacientes homogéneo y se consideró como criterio de inclusión que el PASI y BSA (dos índices que miden la severidad y extensión de la psoriasis) fueran superiores a 10 (psoriasis grave). Actualmente estamos desarrollando un estudio en colaboración con la Universidad de Cádiz en la que vamos a comparar  factores de riesgo cardiovascular en pacientes con psoriasis leve, moderado y grave, que será objeto de una tesis doctoral.


El grupo de sujetos con psoriasis tenían en común un estado grave que requiere de tratamiento sistémico clásico (metotrexate, ciclosporina, acitrerino, PUVA) o con nuevos fármacos biológicos, (etanercept, ustekinumab, infliximab y adalimumab).
¿Podría este tipo de terapias (sistémicos y biológicos) ser la causa de los elevados valores de síndrome metabólico?

SAS: Los fármacos sistémicos para el tratamiento de la psoriasis pueden incrementar algunos factores de riesgo cardiovascular por lo que hay que considerar este aspecto al interpretar los resultados. En estudios posteriores realizados por nuestro grupo de investigación hemos incluido a pacientes que al menos durante dos meses no estaban bajo tratamientos sistémicos para evitar este sesgo (Eur J Dermatol. 2012 May-Jun;22(3):337-44) y actualmente estamos desarrollando un nuevo trabajo en el que sólo incluimos a pacientes con psoriasis que no han realizado previamente tratamientos sistémicos.


¿Se encontró diferencia de sexo o edad en los resultados?

SAS: La edad y el sexo son dos aspectos muy importantes a analizar en estos estudios porque en la población general el riesgo cardiovascular está determinado por estos dos factores. En relación al sexo observamos que los pacientes varones con psoriasis presentaron un riesgo ligeramente superior de síndrome metabólico, aunque las diferencias no fueron estadísticamente significativas. En relación a la edad, comprobamos que los pacientes con mayor edad tenían con más frecuencia ateromatosis carotidea (placa de ateroma), sin diferencias importantes en cuanto al síndrome metabólico.


Si no me equivoco, el SM tiene una alta carga genética y, por lo tanto, es heredable.
¿Qué porcentaje de los pacientes con SM, en su estudio, tenía este antecedentes familiar?

SAS: Los antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular precoz (antes de los 55 años edad en el padre y antes de los 65 años en la madre) deben de ser evaluados y su presencia se considera también un factor de riesgo cardiovascular. En nuestro estudio observamos que el 17,4% de los pacientes con psoriasis presentaron antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular precoz frente al 13% del grupo control, estas diferencias no fueron estadísticamente significativas. Probablemente la inflamación crónica tenga mayor importancia que la genética en el incremento del riesgo cardiovascular de los pacientes con psoriasis.


Existe una alta relación entre la psoriasis y la obesidad, altamente relacionada con el síndrome metabólico.
De los 50 pacientes con psoriasis seguidos en el estudio, ¿Qué porcentaje presentaba obesidad?

SAS: La obesidad abdominal o el perimetro de cintura es un importante factor de riesgo cardiovascular y una de las formas más comunes de medir la obesidad (hay otras como mediante el índice de masa corporal). Según los criterios de síndrome metabólico se considera que hay obesidad abdominal cuando el perimetro abdominal es superior a 102 cm en el varón y superior a 88 cm en la mujer. En nuestro estudio el 61% de los varones y el 75% de las mujeres cumplían el criterio de obesidad abdominal, cifras muy superiores a la población control sin psoriasis.


Teniendo en cuenta este estudio ¿Qué medidas aconseja tomar a los dermatólogos y a los pacientes ante un caso de psoriasis grave?

SAS: La relación de la psoriasis con la enfermedad cardiovascular y los factores de riesgo está muy bien documentada en diversos trabajos científicos, por lo que es muy importante que se realice un estudio exhaustivo por parte de los dermatólogos y médicos de atención primaria para detectar estos posibles factores de riesgo en los pacientes con psoriasis con el objetivo de iniciar un tratamiento adecuado que evite el desarrollo futuro de enfermedad cardiovascular como el infarto o el ictus.


Gracias a su gran trabajo, con numerosos estudios y libros relacionados con la psoriasis, hoy día sabemos más de esta enfermedad.
¿Continuará con nuevos estudios sobre la psoriasis?

SAS: La Psoriasis es una enfermedad muy prevalente que afecta entre el 1-2% de la población y un motivo de consulta importante para el dermatólogo por lo que es muy común que se investigue sobre esta enfermedad. Además debemos de recordar la cronicidad de la enfermedad y el deterioro importante que supone para la calidad de vida de los pacientes que la padecen, por lo que todos los avances en el conocimiento de la patogenia permitirán un mejor control de la enfermedad en el futuro.
Una de nuestras líneas más importantes de investigación que desarrollamos en el Hospital San Cecilio de Granada y Hospital de Baza junto con investigadores del CSIC es precisamente las comorbilidades asociadas a esta enfermedad. Nosotros hemos publicado más de 10 trabajos sobre la psoriasis y aspectos diversos como la relación con el síndrome metabólico y la ateromatosis carotidea (Eur J Dermatol. 2012 May-Jun;22(3):337-44), la presencia de un déficit de vitamina D en estos pacientes (J Am Acad Dermatol. 2012 Mar 1), ciertos aspectos inmunológicos y de expresión de proteínas proinflamatorias (J Eur Acad Dermatol Venereol. 2011 Dec 6) o la expresión de los niveles clusterina en el plasma de estos pacientes (Premio Cátedra de Psoriasis). Actualmente seguimos trabajando en varias de estas líneas y publicaremos próximamente nuevos estudios.

Muchas gracias por su tiempo en investigaciones.


Autor:
Juan Carlos Delgado
mundopsoriasis.blogspot.com.es

viernes, 13 de abril de 2012

Estudio demuestra que el efecto placebo podría resultar eficaz contra la psoriasis.

No es droga o placebo, es droga y placebo.

El placebo del verbo latino placere (complacer), es una sustancia farmacológicamente inerte que se utiliza habitualmente en los estudios científicos para poder comprobar la eficacia de un medicamento. Suele ser una pastilla de azúcar, agua destilada, etc…

Cuando se realiza un estudio, normalmente, se divide a los pacientes en dos grupos, uno recibe el medicamento que se está probando y el otro placebo.

El efecto placebo es cuando un paciente al recibir placebo, y no saber que se trata de un medicamento, siente mejoría en su enfermedad debido a causas psicológicas.

Miembros de los Departamentos de Psiquiatría y Dermatología dentro de la Facultad de Medicina y Odontología en la Universidad de Rochester (www.urmc.rochester.edu) en Nueva York (EE.UU.) y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford (www.stanford.edu) en California (EE.UU.), realizaron un estudio con 46 pacientes que sufrían de psoriasis de leve a moderada que se ha publicado en diciembre de 2009 en la revista Psychosomatic Medicine (www.psychosomaticmedicine.org).


Este estudio liderado por el recientemente fallecido Dr. Rober Ader, duró entre 11 y 14 semanas y ninguno de los pacientes tomó otra medicación más que la que les daban en el marco de la investigación.
Los científicos eligieron dos lesiones de psoriasis por voluntario, en una de ellas se aplicó un medicamento real (0,1% Aristocort A, del acetónido de la triamcinolona) y en la otra un placebo (crema hidratante).

A las 13  semanas se dividió a los pacientes en tres grupos: uno de ellos recibió las dosis completas del fármaco en el 100% de las aplicaciones, a otro grupo también se le administró las dosis completas pero sólo entre el 25% y 50% de las veces, y al último se le dieron dosis menores del medicamento pero en todas las curas.

Esta forma de realizar la investigación es novedosa ya que lo habitual es dividir a los pacientes en dos grupos y que uno reciba el medicamento que se está probando y el otro placebo. Los profesionales de la Universidad de Rochester explicaron que su objetivo fue probar un tratamiento que estuviera a mitad de camino entre la administración de solo el placebo o solo la droga real.

Para averiguar los resultados del estudio se eligió, para valorar las lesiones, a un dermatólogo “cegado” (que no sabía a quién se le había administrado cada tratamiento). Por otro lado, se registró si se presentaba alguna recaída en la severidad de estas lesiones.

En el caso del análisis de la gravedad, utilizando la Escala de la Severidad del Psoriasis (PSS), no se observaron diferencias significativas.

Sin embargo, el 22,2% de los voluntarios que recibió las dosis completas todo el tiempo sufrió una recaída dentro de las ocho semanas, mientras que el 26,7% de los que tomaron toda la dosis sólo entre el 25% y 50% de las veces pasó por la misma situación. Por ese motivo, los científicos concluyeron que no se observa una diferencia muy marcada entre quienes tomaron las dosis completas todo el tiempo o a veces.

En contraste, el 61,5% de los voluntarios que recibieron dosis menores en todas las aplicaciones sufrieron recaídas.

Según los investigadores se necesitan más estudios para analizar a fondo estos resultados, pero afirman que “nuestra investigación provee suficiente evidencia de que el efecto placebo podría posibilitar el tratamiento de la psoriasis con cantidades menores de fármacos. Aunque estos resultados son preliminares, creemos que las instituciones médicas deberían reconocer el poder de la mente como una parte importante del efecto de las drogas y comenzar a aprovecharlo”.

Diseñando tratamientos que mezclen la droga y el placebo, los investigadores esperan maximizar ventajas de la droga, reducir efectos secundarios, aumentar el número de pacientes que realicen su tratamiento y amplíen el uso de las drogas limitadas de otra manera por riesgo o toxicidad del apego. Además, reduciendo una parte de la droga se conseguiría una considerable ahorro en los costos de la atención sanitaria.

Autor: Juan Carlos Delgado

miércoles, 1 de febrero de 2012

Desarrollan un nuevo ratón para estudiar la psoriasis.

Marzo 2009.

ScienceDaily (25 de marzo de 2009)

- Los investigadores dirigidos por el Dr. Nicole Ward, de la Case Western Reserve University, Cleveland (EE.UU) han desarrollado un modelo nuevo ratón para estudiar la psoriasis humana.

Estos resultados se presentan en la edición de abril de 2009 de The American Journal of Pathology.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica que provoca manchas rojas escamosas que aparecen en la piel. Se caracteriza por la producción excesiva de la piel, formación de nuevos vasos sanguíneos, y la presencia de glóbulos blancos. El estudio de la psoriasis ha sido limitado, sin embargo, debido a la ausencia de un modelo de ratón que reproduce adecuadamente estos síntomas.

La sobreexpresión de Tie-2, una molécula implicada en la formación de nuevos vasos sanguíneos, en dos tipos de células de la piel, las células epiteliales y queratinocitos, ha proporcionado el mejor modelo de la psoriasis hasta la fecha. Para determinar si la Tie-2 sobre-expresión en las células epiteliales o queratinocitos resultado en el fenotipo de la psoriasis, Wolfram y otros dos modelos de ratón modificados nuevo en el que se limitó Tie-2 expresión a cualquiera de las células epiteliales o queratinocitos. Sólo los queratinocitos restringido Tie-2 ratones desarrollaron síntomas similares a la psoriasis humana. Estos síntomas se redujeron en un tratamiento con ciclosporina A, un tratamiento de la psoriasis común. Queratinocitos con restricción de Tie-2 ratones, por lo tanto, puede servir como un modelo animal para la psoriasis humana.

El modelo de la psoriasis desarrollado por el grupo del Dr. Ward "tiene un gran parecido a la psoriasis humana, que cumplían los criterios múltiples en la clínica, histológica, inmunofenotipo bioquímicos, farmacológicos y los niveles ... y por lo tanto, será importante para el estudio de los mecanismos patológicos de la psoriasis y pre-clínicos prueba de nuevas terapias. "

Artículo extraido de: http://www.sciencedaily.com/releases/2009/03/090325114654.htm
Traducción de: translate.google.es/#es|en|

sábado, 3 de diciembre de 2011

Un estudio relaciona la psoriasis con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y de muerte.

Junio 2009.

Un estudio reciente halla que las personas que tienen psoriasis enfrentan un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y de muerte.


La investigación, que incluye datos de un estudio de un centro médico de la Administración de Veteranos que comparó 3,236 personas que sufrían de esta enfermedad en la piel con 2,500 individuos libres de psoriasis, encontró una incidencia 78 por ciento mayor de enfermedad cardiaca, 70 por ciento mayor de accidente cerebrovascular y 98 por ciento mayor de enfermedad arterial coronaria (obstrucciones en las arterias de las piernas) en el grupo de psoriasis.

El índice de mortalidad total para los que tenían psoriasis fue 86 por ciento más alto que entre los que no tenían la enfermedad. Durante el periodo de veinte años que cubrió el estudio, el 19.6 por ciento de los que tenían psoriasis murieron, en comparación con el 9.9 por ciento de los que no tenían la enfermedad.

En la evaluación de la incidencia de la enfermedad cardiovascular se tomaron en cuenta efectos de factores de riesgo conocidos como la obesidad, el tabaquismo, la diabetes y el colesterol alto en sangre, explicó el coautor del estudio, el Dr. Robert S. Kirsner, vicepresidente de dermatología de la Facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami (EE.UU.). El equipo dirigido por el Dr. Srjdan Prodanovich, informa sobre el hallazgo en la edición de junio de Archives of Dermatology.

"En sí misma, la psoriasis conlleva un riesgo de enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular y enfermedad arterial periférica", dijo Kirsner. "La psoriasis acarrea el mismo nivel de riesgo que el tabaquismo y los altos niveles de lípidos en sangre".

Al parecer el riesgo se deriva de la inflamación crónica asociada con la psoriasis, explicó. "Esta inflamación sistémica causa daño a los vasos sanguíneos, lo que conduce a un mayor riesgo", dijo.

La lección médica del estudio es que "es vital que las personas con psoriasis entiendan que están en mayor riesgo y que por tanto se deben abordar sus otros factores de riesgo", dijo.
El riesgo cardiovascular está asociado con la gravedad de la psoriasis, apuntó Kirsner, y "hay algunos datos que sugieren que tratar la psoriasis puede reducir el riesgo".

Sin embargo, los datos son sólo sugestivos, apuntó el Dr. Joel M. Gelfand, director médico de la unidad de estudios clínicos del departamento de dermatología de la Universidad de Pensilvania, que ha publicado varios informes sobre la misma asociación.

Uno de los estudios de su grupo, que utilizó datos británicos, encontró un riesgo cardiovascular 55 por ciento mayor y una tasa de mortalidad 78 por ciento más alta entre las personas que tenían psoriasis, dijo Gelfand. "Pero no tenemos datos suficientes para saber si un buen control de la psoriasis también implica el control de estos riesgos", destacó. "Ésta es una pregunta de salud clave a la que se dará respuesta en un ensayo aleatorio y controlado".

Como Kirsner, Gelfand subrayó la necesidad de abordar los factores de riesgo cardiovascular tradicionales en personas con psoriasis. "Los pacientes que tengan psoriasis, sobre todo los casos graves, también se deben examinar para detectar factores de riesgo modificables", dijo Gelfand. "Tenemos un plan para que nuestros pacientes tengan un estilo de vida más sano que incluye el control del peso y ejercicio".

La psoriasis afecta a entre dos y tres por ciento de la población mundial, incluidos siete millones de estadounidenses, calcula el nuevo informe.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Un estudio en ratones demuestra beneficios, con anticuerpos de la proteína VEGF, en la psoriasis.

Diciembre 2009.

Una terapia anticancerígena podría ser eficaz para tratar la psoriasis.

Este hallazgo abre la vía a nuevos tratamientos para afecciones inflamatorias.


   Un estudio realizado en ratones demuestra que los anticuerpos que bloquean la proteína VEGF, que se utilizan ya como anticancerígenos, podrían utilizarse como un tratamiento eficaz contra la psoriasis. Así lo afirma un equipo de científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncolçogicas (CNIO) en la edición digital de la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS).

El trabajo, dirigido por Helia B. Schonthaler y realizado principalmente en el laboratorio de Erwin Wagner en el CNIO, se centra en la proteína del factor del crecimiento endotelial vascular (VEGF, según sus siglas en inglés) que juega un papel clave en la formación de los vasos sanguíneos. La proteína está presente en altos niveles en los parches de psoriasis de la piel de personas con el trastorno. Además, los niveles sistémicos de VEGF, como por ejemplo el nivel de VEGF en la sangre de los pacientes, parecen ser mayores a medida que aumenta la gravedad de la enfermedad.

Según explica la investigadora Helia B. Schonthaler, "hemos observado un aumento de VEGF con una formación excesiva de vasos sanguíneos en la piel de nuestro modelo de ratón de psoriasis. Utilizando un anticuerpo anti-VEGF, que bloquea VEGF, los síntomas similares a la psoriasis en la piel de estos ratones se reducían en gran medida. Por ejemplo, el grosor y la inflamación de la piel casi se normalizó junto con un menor número y tamaño de los vasos sanguíneos".

Los investigadores muestran por primera vez que bloquear VEGF podría ser un tratamiento eficaz para la psoriasis en este modelo de ratón. Cuando los investigadores inyectaron un anticuerpo anti-VEGF a los ratones observaron una mejoría sustancial en los síntomas similares a la psoriasis.

"La piel de estos animales mostró una arquitectura epidérmica casi normal así como menos vasos sanguíneos y más pequeños. Podría por ello ser posible utilizar los anticuerpos anti-VEGF como una terapia para la psoriasis en pacientes", añade Schonthaler.

Los anticuerpos para bloquear VEGF se están utilizando ya para tratar pacientes de cáncer, donde evitan la formación de vasos sanguíneos en los tumores en crecimiento. Los resultados del equipo del CNIO sugieren ahora que podrían utilizarse no sólo para tratar pacientes de cáncer sino también aquellos que sufren de psoriasis.

En noviembre de este mismo año, otro equipo del CNIO dirigido por Juan Guinea-Viniegra publicó un estudio en la revista 'Genes & Development' que describía un nuevo mecanismo de inflamación de la piel controlado por el complejo de factores de transcripción Jun/AP-1 en modelos de ratón. En trabajos anteriores, el laboratorio de Wagner había vinculado la expresión alterada de las proteínas de Jun/AP-1 con la psoriasis.

Según los investigadores, las causas de la psoriasis son posiblemente el resultado de una compleja combinación de factores genéticos y ambientales y aún no existe cura para el trastorno. Los trabajos del grupo de Guinea-Viniegra abren así también la vía al desarrollo de nuevas dianas para el tratamiento de las enfermedades inflamatorias, como la psoriasis y la artritis reumatoide, e incluso el cáncer.

Artículo extraído de: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/12/10/pielsana/1260460470.html

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Un estudio relaciona las mujeres con psoriasis con un mayor riesgo de diabetes e hipertensión.

Abril 2009

Aunque varios estudios han demostrado la relación existente entre psoriasis, diabetes e hipertensión, el mayor trabajo realizado en mujeres hasta el momento y publicado en 'Archives of Dermatology' corrobora esta asociación en el género femenino. La investigación concluye que las afectadas por psoriasis tienen mayor riesgo de padecer diabetes e hipertensión que quienes no lo están, independientemente de otros factores como la edad, el índice de masa corporal y el consumo de tabaco.

"Las mujeres con psoriasis son un 63% más propensas a desarrollar diabetes y un 17% más proclives a sufrir hipertensión que aquellas sin el desorden cutáneo", sentencian los autores de un estudio realizado en el Hospital Brigham and Women's y la Escuela de Medicina de Harvard (Boston, Estados Unidos).

Abrar A. Qureshi y su equipo han llegado a esta conclusión después de analizar los casos de 78.061 mujeres, un grupo de enfermeras procedentes de 15 estados diferentes de EEUU, cuyas edades oscilaban entre los 27 y 44 años.

Ninguna de ellas tenía diabetes, hipertensión ni psoriasis al inicio del seguimiento. Sin embargo, pasados 14 años, 1.813 (2,3%) fueron diagnosticadas de psoriasis. Un 2% (1.560) de éstas presentó diabetes y un 20% (15.724) desarrolló hipertensión. Incluso teniendo en cuenta factores de riesgo comunes (la edad, el índice de masa corporal -IMC- o el consumo de tabaco), la asociación existente entre la psoriasis y el riesgo de diabetes e hipertensión no experimentó cambios significativos.

Por un lado, esta afección cutánea aumenta las probabilidades de padecer diabetes e hipertensión y por otro, estas dos afecciones constituyen dos desencadenantes fundamentales de enfermedades cardiovasculares. "La psoriasis es un factor de riesgo independiente de las patologías coronarias, al igual que lo son el tabaco, la hipertensión, la hipercolesterolemia (exceso de colesterol en sangre) y la diabetes", explica José Suárez, jefe de Dermatología del Hospital Universitario de Nuestra Señora de la Candelaria.

Por esta razón, los responsables de la investigación insisten en señalar la psoriasis no sólo como una enfermedad de la piel sino como "una patología sistémica".

Su papel como factor de riesgo independiente de enfermedades cardiovasculares y la asociación de esta patología con más probabilidades de sufir diabetes e hipertensión han sido demostrados en estudios anteriores, realizados en Estados Unidos e Israel. "Nuestro trabajo corrobora estos resultados y los aplica por primera vez en un amplio grupo de mujeres (78.036)", afirma Abrar A. Qureshi.

Según los comentarios del editorial que acompaña al estudio, escrito por los doctores William H. Eaglstein y Jeffrey P. Callen, "aunque la relación entre diabetes y psoriasis se conoce desde 1908, este es el primer estudio que establece una relación prospectiva entre estas dos enfermedades y la hipertensión en un grupo tan amplio de mujeres". Teniendo en cuenta los resultados que en este trabajo, el paciente debería tener un seguimiento por parte del dermatólogo, el médico de atención primaria y el endocrinólogo para un mayor control de su salud.

La inflamación, un factor de riesgo

La psoriasis, que afecta al 1%-3% de la población, es una enfermedad crónica inflamatoria de la piel caracterizada por manchas rojas y descamaciones en distintas zonas del cuerpo, especialmente, en el tronco, los codos, las rodillas y el cuero cabelludo. Esta inflamación, según los expertos, podría ser la explicación biológica tanto de la asociación entre psoriasis e hipertensión como entre psoriasis y diabetes.

Durante la afectación de esta enfermedad cutánea, "se liberan unas sustancias que son mediadoras de la acción inflamatoria (las citocinas)", expone el doctor Suárez.
Esta inflamación "puede provocar un aumento de la tensión arterial y también podría contribuir a que el organismo no responda a la insulina, la hormona reguladora de la glucosa", indica el autor principal de este trabajo.

Además, algunos fármacos utilizados para tratar la psoriasis pueden contribuir al desarrollo de la diabetes y la hipertensión. Así, por ejemplo, la ciclosporina tiene cierto riesgo de aumento de la tensión arterial, una circunstancia que siempre se valora en las consultas médicas. "Elegimos el tratamiento que mejor se ajusta en cada caso. Tenemos en cuenta si es fumador, obeso, si es diabético o tiene dislipemia... Medimos tu tensión antes y durante el tratamiento", comenta el dermatólogo.

Por otro lado, los investigadores de este trabajo desaconsejan el uso de la terapia sistémica de esteroides. De hecho, en Estados Unidos y en España no se utilizan como tratamiento habitual. "Sólo se administran en casos muy aislados, bajo control hospitalario y durante unos días", apostilla José Suárez.

"Nuestro estudio hace hincapié en la necesidad de entender los mecanismos que subyacen en esta asociación", afirma Abrar A. Qureshi. "Son necesarias más investigaciones para saber si los tratamientos de la psoriasis (mediadores de la inflamación) podrían reducir en el futuro el riesgo de diabetes e hipertensión", añade.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Descubren un nuevo tipo de célula (TH-22) inmune a la psoriasis.

Julio 2009.

Investigadores del Instituto de Investigación en Biomedicina de Bellinzona (Suiza) y la empresa Genentech de San Francisco del Sur (Estados Unidos) han descubierto un nuevo tipo de célula inmune dedicada a combatir las infecciones de la piel. Sus trabajos, realizados de forma independiente, se publican en la edición digital de la revista Nature Immunology.

Según los autores, los resultados de sus trabajos podrían ser útiles en el desarrollo de tratamientos para trastornos de la piel como la psoriasis y la dermatitis atópica.

Los investigadores han descubierto que las células especializadas, conocidas como células TH-22, liberan un mediador químico llamado interleuquina 22 (IL-22) que ha sido vinculado a la inflamación de la piel y la curación de heridas.

Los científicos, dirigidos por Federica Sallusto desde Suiza y Hergen Spits desde Estados Unidos, muestran que estas células TH-22 expresan los receptores CCR6, CCR4 y CCR10 que dirigen a las células a la piel.

El equipo de Sallusto también muestra que las células TH-22 son generadas por una células inmunes llamadas células plasmacitoides a través de la liberación de mediadores químicos llamados IL-6 y grupos de ciertas moléculas de señalización.

Ambos grupos de investigadores sugieren un ciclo malicioso que surge si estas células TH-22 se mantienen activadas y que podría contribuir a enfermedades de la piel como la psoriasis y la dermatitis atópica.

Identifican dos genes /LCE3B y LCE3C) responsables de la psoriasis.

Enero 2009.

Investigadores del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona (España)  han identificado dos genes cuya ausencia implica más de un 20% de riesgo de sufrir psoriasis, y que son el segundo factor genético implicado en el desarrollo de esta enfermedad.

Para este trabajo, publicado en la revista Nature Genetics, se han estudiado más de 2.500 muestras de pacientes de España, Holanda, Italia y Estados Unidos, a los que se han explorado regiones del genoma que varían en el número de copia de los genes que contienen, conocidos como CNV (del inglés copy number variants), según ha explicado un portavoz del CRG.

La investigación determina que a los pacientes con psoriasis les faltan, con una alta frecuencia, las dos copias de dos genes conocidos como LCE3B y LCE3C, que tienen un papel muy importante en la formación de una epidermis funcional.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria y crónica de la piel que afecta a más de un millón de personas en España y que suele aparecer entre los 15 y 40 años, y que se debe a una combinación de factores ambientales y genéticos. El trabajo tiene implicaciones inmediatas para el diagnóstico y abre nuevas vías para explorar tratamientos preventivos y curativos de una enfermedad para la que las herramientas terapéuticas son sólo paliativas.

En la psoriasis se produce una proliferación y un crecimiento excesivo de las células de la piel, debido a alteraciones en la epidermis, y en concreto de los queratinocitos, y entre las alteraciones que se han descrito en esta enfermedad existe una reacción anómala de las células del sistema inmunitario. Algunos medicamentos, infecciones, traumatismos, el frío y el estrés son los principales detonantes de esta enfermedad de la piel, que se caracteriza por la presencia de lesiones, más o menos extensas, pero que también puede afectar a las articulaciones.

Según las misma fuentes, se sabe que la psoriasis es más frecuente entre gemelos idénticos y que hay familias en las que es común, pero a pesar de que se han identificado algunos factores genéticos implicados en la predisposición a la psoriasis, como el sistema mayor de histocompatibilidad o HLA, son pocos los factores comunes a múltiples poblaciones, seguramente por los distintos ambientes.

La investigación ha demostrado que el LCE3B y el LCE3C, que forman parte de una organización compleja de genes en el cromosoma 1 humano (Complejo Génico de Diferenciación Epidérmica), se expresan en la piel lesionada de los enfermos de psoriasis, señalando una regulación anómala en la expresión de las proteínas que tienen un papel clave durante el proceso de crecimiento de la epidermis.

La publicación de este investigación, dirigida por Xavier Estivill, coordinador del Programa Genes y Enfermedad del CRG, se acompaña de otros dos trabajos, uno de las cuales señala que los genes que están ausentes en las poblaciones de origen europeo del estudio del CRG pueden tener un efecto protector en la población china, en la que la psoriasis es muy poco frecuente. Los investigadores están estudiando ahora otros procesos en los que las alteraciones de la barrera de entrada de microorganismos y otros agentes pueden dañar la piel y otros tejidos, y en los que estos genes pueden tener un papel protector.

Artículo extraido de: http://www.elconfidencial.com/cache/2009/01/27/salud_40_espanoles_identifican_genes_responsables_psoriasis.html