viernes, 30 de septiembre de 2011

Un estudio relaciona el consumo de cerveza por mujeres con la psoriasis.

Agosto 2010.

Las mujeres que beben cinco o más cervezas a la semana tienen un riesgo 2,3 veces superior de desarrollar psoriasis, según ha determinado un estudio de Harvard Medical School y publicado en 'JAMA'.

   La asociación entre el consumo de alcohol y el riesgo de psoriasis es algo que se veia sospechando desde hace tiempo, ha afirmado el autor del estudio, el doctor Abrar a. Quresi. Así, ha indicado que las personas que tienen esta enfermedad de la piel beben más alcohol que las que no la sufren y además seguir bebiendo puede agravar la severidad de la psoriasis.

   En otras enfermedades se ha demostrado que el tipo de alcohol que se consuma influyen en el riesgo, por ejemplo la cerveza provoca más riesgo de gota que el vino. Por ello, el equipo dirigido del doctor ha querido evaluar la asociación de diferentes tipos de alcohol en esta enfermedad.

   Para ello, han analizado los datos de más de 82.000 mujeres de entre 27 y 44 años en 1991. Las mujeres indicaban la cantidad y el tipo de alcohol consumido cada dos años, así como si recibían un diagnóstico de psoriasis. En 2005, se habían desarrollado 1.150 casos de psoriasis, de los que se usaron 1.069 para el análisis.

   En comparación con las mujeres que no beben alcohol, las que afirmaban tomar una media de 2,3 bebidas a la semana tenían un riesgo de un 72 por ciento más de sufrir psoriasis. Al analizar la muestra según el tipo de bebida, el equipo encontró que las que tomaban cinco o más cervezas -- excluyendo las de tipo 'light'-- tenían un riesgo 1,8 veces superior de desarrollar la enfermedad. En cambio, no encontraron relación entre la psoriasis y las cervezas light, el vino tinto y blanco ni con licores.

   "Esta es la única bebida alcohólica que ha mostrado que puede incrementar el riesgo de psoriasis, lo que sugiere que sean algunos componentes no alcohólicos, que no se encuentran en el vino o en el licor, los que juegan un papel importante en esta asociación", ha explicado Quresi.  

    El experto ha señalado que la cebada y otro tipo de almidones contienen gluten, al que algunos individuos con psoriasis han mostrado mayor sensibilidad. Para la cerveza 'light' se utiliza menos cebada, lo que podría explicar por qué no se ha encontrado relación con este tipo de cerveza.

Artículo extraido de: europapress.es/salud/noticia-mujeres-beben-cerveza-padecen-mas-psoriasis-20100817111321.html

martes, 27 de septiembre de 2011

Un estudio relaciona cuatro “locis” (uno en NOS2, uno en FBXL19, uno cerca de PSMA6-NFKBIA, y uno cerca de TRAF3IP2)con la psoriasis.

Octubre 2010.

El descubrimiento puede ayudar en el desarrollo de nuevos tratamientos.

ANN ARBOR, Michigan--- Los científicos del Sistema de Salud de la Universidad de Michigan y sus colaboradores han encontrado cuatro nuevos “puntos calientes” en el ácido desoxirribonucleico que, algún día, ayudarán a orientar nuevos tratamientos para la psoriasis, una de las enfermedades autoinmunes más comunes en Estados Unidos.

Mediante el uso de los métodos más avanzados para observar los fundamentos genéticos ocultos de la enfermedad que incapacita y desfigura la investigación, publicada en la revista Nature Genetics, avanza en la descripción de los territorios hasta ahora desconocidos de la psoriasis y de la artropatía psoriásica.

Las conclusiones podrían conducir a nuevos objetivos para los medicamentos y tratamientos adaptados para la enfermedad de la piel, dijo James T. Elder, Profesor de la Cátedra Kira D. Wuepper de Dermatología Molecular Genétgica e investigador principal en ese estudio que incluyó a investigadores del Departamento de Dermatología y de la Escuela de Salud Pública.

“Éste es un asunto candente en la genética actualmente”, dijo Elder. “Aún cuando uno toma en cuenta todos los genes que se han encontrado en el mundo hasta ahora, sólo representan alrededor del 40 por ciento de la causa genética de la psoriasis. La pregunta entre los genetistas sigue siendo ‘¿Dónde está la materia oscura?´”.

La nueva investigación se apoya en trabajos anteriores del equipo de la UM cuyos descubrimientos han ayudado a develar los factores hereditarios de la enfermedad, y han proporcionado a los científicos una mejor comprensión de la relación de la psoriasis con otras enfermedades autoinmunes, tales como el Mal de Crohn, la artritis reumatoide y el lupus.

Hasta ahora la investigación en todo el mundo ha vinculado 25 genes con la psoriasis, un mal que tiene un fuerte componente hereditario. Incluidos los nuevos descubrimientos el equipo de Elder ha estado involucrado en más de la mitad de esos hallazgos.

Dos de los cuatro nuevos sitios de susceptibilidad están fuertemente relacionados con la atropatía psoriásica, una forma dolorosa y destructiva de la artritis que afecta a aproximadamente uno de cada cuatro pacientes con psoriasis, dijo Elder.

Los aproximadamente 7,5 millones de personas en Estados Unidos con psoriasis tienen, asimismo, un riesgo mayor de morir por problemas cardiovasculares relacionados con la psoriasis.

Una vez que se haya identificado un catálogo completo de los genes relacionados con la psoriasis los científicos esperan generar un “perfil genético de la psoriasis” que pueda predecir el riesgo de que una persona desarrolle el mal, abriendo la senda a tratamientos innovadores. Los tratamientos actuales, que incluyen diferentes tipos de agentes supresores de la inmunidad, no son siempre eficaces y pueden causar graves efectos secundarios, aunque un nuevo compuesto llamado Stelara (ustekinumab), que apunta a uno de los genes que han descubierto, ha brindado a los pacientes un alivio de hasta un mes de duración, dijo Elder.

El profesor de Bioestadísticas de la UM, Goncalo R. Abecasis, desempeñó un papel importante en el diseño del programa de computadora y los métodos estadísticos para el análisis de más de 6 millones de variantes genéticas de más de 4.000 personas.

“Fue una tarea bastante impresionante”, dijo Abecasis. “Observamos con un detalle mucho mayor las variaciones genéticas que son típicas de forma que pudiéramos entender la biología de la psoriasis y así podamos obtener mejores medicamentos”.

Método del trabajo; El estudio internacional, hecho por centros múltiples y encabezado por la UM analizó los datos de dos estudios recientes de asociación de la psoriasis en todo el genoma que involucró a más de 4.300 personas con y sin la enfermedad. Estas conclusiones fueron seguidas por un estudio de replicación en tres etapas que involucró a más de 8.7-n00 personas. Los nuevos “loci” o sitios identificados incluyen uno en NOS2, uno en FBXL19, uno cerca de PSMA6-NFKBIA, y uno cerca de TRAF3IP2. La UM encabezó la investigación que llevó al descubrimiento de tres de los cuatro loci. Se informó del sitio TRAF3IP2l en un segundo artículo que se publica en la misma edición de Nature Genetics, en el cual los colaboradores de Elder de la Universidad de Kiel, en Alemania, tuvieron el papel principal.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Vinculan a la Psoriasis con la Enfermedad Periodontal Destructiva.

Febrero 2010.

HR Preus, Department of Periodontology, IKO University of Oslo, POB 1109 Blindern, N0317, Oslo, Noruega.

Los pacientes con psoriasis presentan pérdida de masa ósea significativamente mayor que otros enfermos de igual edad y sexo.

La periodontitis destructiva se considera una enfermedad muy frecuente y se caracteriza por la infección bacteriana asociada con agresión inmunológica de los tejidos que sostienen a las piezas dentarias. Si bien los microorganismos gramnegativos anaerobios parecen los principales patógenos involucrados, los estreptococos beta hemolíticos forman parte de la flora asociada con esta enfermedad.

Por otra parte, la psoriasis es una afección crónica, inflamatoria y multisistémica, con una prevalencia estimada del 2% en la población general. Entre los factores relacionados de la enfermedad se destacan la predisposición genética, las infecciones estreptocócicas y diferentes variables clínicas y psicológicas. Tanto la periodontitis como la psoriasis comparten entre sus mecanismos patogénicos una respuesta inmune exagerada a la presencia de la microflora epitelial. Por lo tanto, la presencia de procesos fisiopatológicos comunes permite suponer una asociación entre estas enfermedades.

Sobre la base de estos conceptos, los autores llevaron a cabo un análisis comparativo en el cual participaron 155 pacientes noruegos con psoriasis y un grupo de control de 155 sujetos con edad y distribución por sexos similares. Se llevaron a cabo radiografías dinámicas durante el proceso de morder, así como un cuestionario acerca del diagnóstico presuntivo o confirmado de periodontitis. Se definieron como criterios de valoración a la masa ósea y a la pérdida de piezas dentales.

La media de edad de la población de estudio se calculó en 51 años, con un 43.2% de varones. De acuerdo con los expertos, se describió en los pacientes psoriásicos una pérdida significativamente mayor de masa ósea y de piezas dentarias (p < 0.001 para ambas comparaciones). Esta diferencia fue independiente de la edad de los enfermos. En otro orden, se identificaron otras comorbilidades en el 25% de los participantes, si bien sólo el 5.5% de estas afecciones se asociaban con enfermedades periodontales. Los investigadores recuerdan que la reducción de la masa ósea reconocida en las radiografías dinámicas durante la mordida se considera un indicador válido de enfermedad periodontal destructiva en todos los grupos etarios. Por otra parte, agregan que la causa más frecuente de remoción de piezas dentarias, con la excepción de los terceros molares, en la población noruega no menor de 45 años es la enfermedad periodontal, en particular en relación con los premolares y molares tanto del maxilar superior como de la mandíbula.

Entre los probables mecanismos subyacentes de esta asociación entre la psoriasis y la enfermedad periodontal se postula la participación de la inmunidad natural, en términos de la respuesta adaptativa mediada por linfocitos T y B. Se ha demostrado una regulación en aumento de los receptores tipo toll en la piel de los pacientes con psoriasis y en el espacio periodontal de los individuos con periodontitis. Esta mayor expresión se vincula con la amplificación de la inflamación con posterior activación de los linfocitos T. De este modo, se especula que, en el contexto de una predisposición genética, diversos componentes de la respuesta inmune innata, como los receptores tipo toll, podrían relacionarse con la patogénesis de ambas enfermedades.

Así, los investigadores concluyen que, si bien la psoriasis y la enfermedad periodontal parecen vincularse con procesos subyacentes similares, los resultados deben interpretarse de modo cauteloso y se requiere de más estudios experimentales para confirmar esta hipótesis de una causalidad común para ambas afecciones.

Artículo extraido de: http://www.siicsalud.com/dato/editorial.php/116919

martes, 20 de septiembre de 2011

Un estudio relaciona la hormona (Leptina), asociada a la obesidad, con la psoriasis.

Diciembre 2008.

Las personas con psoriasis parecen más propensas a tener mayores niveles de leptina, hormona asociada a la obesidad, que aquellas que no padecen este trastorno de la piel, según un estudio del Hospital General de Veteranos Taichung y la Universidad Nacional Chung Hsing en Taiwán. La leptina es producida por las células de la grasa y se cree que podría contribuir a la obesidad en otras anomalías metabólicas. Los resultados de la investigación se publican en la revista Archives of Dermatology.

Según los autores, existen informes sobre asociaciones entre psoriasis, obesidad, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus y síndrome metabólico. Los investigadores creen que existe un vínculo entre la obesidad de la psoriasis y las enfermedades cardiovasculares, incluyendo a la diabetes, el ictus, la enfermedad cardiaca, la hipertensión y el infarto de miocardio.


Los autores de la investigación, dirigidos por Yi-Ju Chen, estudiaron a 77 pacientes con psoriasis y a 81 individuos que tenían la misma edad y sexo pero que no padecían la enfermedad. En 2006 y 2007, los investigadores recopilaron las características clínicas de los participantes, incluyendo edad, sexo, peso, talla y otras enfermedades, así como la gravedad de la psoriasis.

Además, los científicos analizaron muestras de sangre en relación a los niveles de leptina, que controla el consumo de alimentos, el peso corporal y las reservas de grasa y que también está asociada a procesos inmunes e inflamatorios.

Los individuos con psoriasis eran más propensos que los controles a estar obesos y a tener hipertensión y niveles elevados de azúcar en sangre o diabetes. Los niveles elevados de leptina se descubrieron con más frecuencia en las mujeres, los participantes con obesidad y aquellos con hipertensión, síndrome metabólico o psoriasis.

La psoriasis se asoció con los niveles elevados de leptina después de tener en consideración aspectos como el sexo, el índice de masa corporal y los factores de riesgo cardiovascular tradicionales. Además, estos mayores niveles de la hormona en los casos de psoriasis se asociaban con un mayor riesgo de desarrollar síndrome metabólico. Los descubrimientos vinculan así la inflamación crónica de la psoriasis con las alteraciones metabólicas.

Los investigadores señalan que los niveles de leptina altos en pacientes con psoriasis pueden derivar no sólo de los tejidos grasos sino también de la inflamación. Los autores apuntan a la conveniencia de incluir en el tratamiento general de la psoriasis la pérdida de peso en aquellos con obesidad.

lunes, 19 de septiembre de 2011

La psoriasis y los efectos psicológicos en la persona

La psoriasis que es una enfermedad inflamatoria de la piel, produciendo lesiones escamosas engrosadas e inflamadas, con una amplia variabilidad clínica y evolutiva, produce muchos efectos psicológicos en la persona que la padece.
De los tipos de psoriasis que existen, sólo la de origen genético tienen una causa clara. La enfermedad puede estar en el organismo toda la vida sin manifestarse, pero ante situaciones de estrés importantes, consumo de alcohol o abuso de antiinflamatorios, puede desencadenarse.
En general afecta entre un 2 a un 3 % de la población.
En Chile (población de 16.970.265 de habitantes), existe medio millón de personas que conviven con esta enfermedad. La doctora Rosalía Coelho, académica de la Facultad de Medicina de la universidad Andrés Bello (Chile), subraya que esta patología cutánea, además causa una conmoción en la vida social de quienes la padecen: “Los pacientes se sienten excluidos, ya que muchas veces los demás desconocen la enfermedad y evitan entrar en contacto físico con ellos por las lesiones que presentan”.
En una de las clínicas privadas más prestigiosas de Chile, la Clínica Alemana, hablan de la psoriasis como una enfermedad que daña el cuerpo y la mente.
El estrés y la tensión emocional facilita la aparición o recrudecimiento de la psoriasis en personas vulnerables. También los síntomas de la enfermedad generan estrés y lo colocan al paciente más nervioso, por lo que se puede hablar de un círculo vicioso. Los paciente se sienten como si estuvieran en un estado de incomodidad permanente, dado que le es más difícil tener una vida normal. El doctor Alejandro Koppmann, jefe de la Unidad de Psiquiatría de la Clínica Alemana, explica que "como con cualquier enfermedad crónica, el impacto emocional depende de diversos factores como, por ejemplo, si comienza en la infancia o adolescencia las personas pueden afectarse más, pues cuentan con menos elementos psicológicos para hacerle frente".

El psiquiatra agrega que el impacto es mayor si existe poco soporte o apoyo familiar y social. También si hay una historia de estigmatización o trauma escolar por la enfermedad o por sus tratamientos, que pueden afectar físicamente, como el uso de los corticoides que hacen engordar o las cicatrices que pueden modificar la apariencia de una persona. "Si no se cuenta con apoyo psicológico o hay demora en la consulta, el pronóstico también puede empeorar".

 Lo anteriormente señalado es muy esencial, ya que se dice que las consecuencias psicológicas son tan importantes como las lesiones físicas. El 40% de los afectados considera que no volverían a ser los mismos aunque se curaran, debido a las repercusiones que tiene en su vida personal y laboral. Por lo tanto no se trata solo de un problema estético, sino de un mal que traspasa muchos ámbitos de la vida del paciente, pudiendo afectar tanto en lo social como en lo laboral.

 Las repercusiones sociales y laborales se explican, porque la psoriasis es una enfermedad inmunológica en la que se desarrollan lesiones en la piel debidas a una renovación acelerada de sus células. En lugar de cada 28 días, se renuevan cada tres o cuatro. Las lesiones pican y duelen y, en ocasiones, terminan por agrietarse y sangrar. Aunque en muchas personas se concentran en zonas poco visibles, es una patología caracterizada por disminuir el autoestima y ocasionarle al paciente problemas en su ambiente más cercano y en sus relaciones interpersonales, incluso en los lugares de trabajo. Eso lo demuestra un estudio avalado por la Federación Internacional de Asociaciones de Pacientes con Psoriasis, donde se plantea que uno de cada cuatro afectados asegura que ha sufrido discriminación laboral alguna vez.


Otra especialista en el tema, María Dolores Sánchez Aguilar, presidenta de la sección gallega de la Academia Española de Dermatología concuerda también que las secuelas a nivel psicológico pueden ser graves, porque, aunque la persona tenga pocas lesiones, si están en la cara o en los brazos son muy visibles. Muchas personas con psoriasis se sienten rechazadas por los demás".

Por los problemas anteriormente señalados, muchas personas limitan su vida laboral y social. El citado estudio apunta que si la enfermedad se diagnostica  antes de los 24 años, las secuelas emocionales y los problemas académicos y en el trabajo pueden ser más graves, ya que muchas veces los pacientes se tienen que ausentar por mucho tiempo de sus actividades laborales o quehaceres diarios.
Hoy en día, los dermatólogos trabajan en colaboración con psiquiatras y psicólogos para tratar las repercusiones de la enfermedad.

En conclusión, se puede decir, que es importante que las personas que no padecen esta enfermedad, puedan tener acceso a una información adecuada y conocer de que se trata, para evitar la discriminación por causa del desconocimiento.
Por otro lado es importante que el paciente que padece esta enfermedad logre modificar su estilo de vida, incorporando estrategias de resolución de problemas y una mejor expresión emocional en forma oportuna, de manera que pueda dar a conocer los sentimientos (rabia, pena, alegría) con la emoción adecuada y no por medio de un síntoma físico. Esto se puede lograr de una forma muy positiva a través de una psicoterapia de apoyo de origen cognitivo conductual.

Autora:

jueves, 15 de septiembre de 2011

Descubren un nuevo tipo de célula (TH-22) inmune a la psoriasis.

Julio 2009.

Investigadores del Instituto de Investigación en Biomedicina de Bellinzona (Suiza) y la empresa Genentech de San Francisco del Sur (Estados Unidos) han descubierto un nuevo tipo de célula inmune dedicada a combatir las infecciones de la piel. Sus trabajos, realizados de forma independiente, se publican en la edición digital de la revista Nature Immunology.

Según los autores, los resultados de sus trabajos podrían ser útiles en el desarrollo de tratamientos para trastornos de la piel como la psoriasis y la dermatitis atópica.

Los investigadores han descubierto que las células especializadas, conocidas como células TH-22, liberan un mediador químico llamado interleuquina 22 (IL-22) que ha sido vinculado a la inflamación de la piel y la curación de heridas.

Los científicos, dirigidos por Federica Sallusto desde Suiza y Hergen Spits desde Estados Unidos, muestran que estas células TH-22 expresan los receptores CCR6, CCR4 y CCR10 que dirigen a las células a la piel.

El equipo de Sallusto también muestra que las células TH-22 son generadas por una células inmunes llamadas células plasmacitoides a través de la liberación de mediadores químicos llamados IL-6 y grupos de ciertas moléculas de señalización.

Ambos grupos de investigadores sugieren un ciclo malicioso que surge si estas células TH-22 se mantienen activadas y que podría contribuir a enfermedades de la piel como la psoriasis y la dermatitis atópica.

Identifican dos genes /LCE3B y LCE3C) responsables de la psoriasis.

Enero 2009.

Investigadores del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona (España)  han identificado dos genes cuya ausencia implica más de un 20% de riesgo de sufrir psoriasis, y que son el segundo factor genético implicado en el desarrollo de esta enfermedad.

Para este trabajo, publicado en la revista Nature Genetics, se han estudiado más de 2.500 muestras de pacientes de España, Holanda, Italia y Estados Unidos, a los que se han explorado regiones del genoma que varían en el número de copia de los genes que contienen, conocidos como CNV (del inglés copy number variants), según ha explicado un portavoz del CRG.

La investigación determina que a los pacientes con psoriasis les faltan, con una alta frecuencia, las dos copias de dos genes conocidos como LCE3B y LCE3C, que tienen un papel muy importante en la formación de una epidermis funcional.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria y crónica de la piel que afecta a más de un millón de personas en España y que suele aparecer entre los 15 y 40 años, y que se debe a una combinación de factores ambientales y genéticos. El trabajo tiene implicaciones inmediatas para el diagnóstico y abre nuevas vías para explorar tratamientos preventivos y curativos de una enfermedad para la que las herramientas terapéuticas son sólo paliativas.

En la psoriasis se produce una proliferación y un crecimiento excesivo de las células de la piel, debido a alteraciones en la epidermis, y en concreto de los queratinocitos, y entre las alteraciones que se han descrito en esta enfermedad existe una reacción anómala de las células del sistema inmunitario. Algunos medicamentos, infecciones, traumatismos, el frío y el estrés son los principales detonantes de esta enfermedad de la piel, que se caracteriza por la presencia de lesiones, más o menos extensas, pero que también puede afectar a las articulaciones.

Según las misma fuentes, se sabe que la psoriasis es más frecuente entre gemelos idénticos y que hay familias en las que es común, pero a pesar de que se han identificado algunos factores genéticos implicados en la predisposición a la psoriasis, como el sistema mayor de histocompatibilidad o HLA, son pocos los factores comunes a múltiples poblaciones, seguramente por los distintos ambientes.

La investigación ha demostrado que el LCE3B y el LCE3C, que forman parte de una organización compleja de genes en el cromosoma 1 humano (Complejo Génico de Diferenciación Epidérmica), se expresan en la piel lesionada de los enfermos de psoriasis, señalando una regulación anómala en la expresión de las proteínas que tienen un papel clave durante el proceso de crecimiento de la epidermis.

La publicación de este investigación, dirigida por Xavier Estivill, coordinador del Programa Genes y Enfermedad del CRG, se acompaña de otros dos trabajos, uno de las cuales señala que los genes que están ausentes en las poblaciones de origen europeo del estudio del CRG pueden tener un efecto protector en la población china, en la que la psoriasis es muy poco frecuente. Los investigadores están estudiando ahora otros procesos en los que las alteraciones de la barrera de entrada de microorganismos y otros agentes pueden dañar la piel y otros tejidos, y en los que estos genes pueden tener un papel protector.

Artículo extraido de: http://www.elconfidencial.com/cache/2009/01/27/salud_40_espanoles_identifican_genes_responsables_psoriasis.html